1 de junio de 2014

Fumo

Fumo porque no tengo tu boca. Lo de beber es una opción alternativa.
¿O en serio alguien cree que por consumir este líquido color caramelo vas a salir de mi cabeza? Se puede perder el equilibrio pero nunca la memoria.

La realidad es que querer olvidar, es el modo más estúpido de recordar para siempre.

Y yo cada día estoy más seguro de que la felicidad, solo depende del paisaje. Y que el paisaje que puede hacerme feliz, solo depende de vos.

Y nunca volvés.

Porque volver si ya te has ido, es también hacerme la contra.

Lo malo del cariño es que cuando te acostumbras a él, el amor se parece demasiado a una madre. No sé si me lo dijiste o lo soñé. Pero es cierto.

¿Cómo íbamos a desearnos, si ya no sabíamos insultarnos?
E ignoramos a conciencia que el placer comenzaba en las rodillas. Que lamer más que un verbo era un idioma.
Y aprendimos a apagar las luces, pues una vez que se conoce el camino del orgasmo, la rutina se hace cargo de recoger los gemidos.

Pero sin vos la rutina nunca es lo mismo que contigo.

Y creo que estoy viviendo demasiado rápido para morir demasiado joven, demasiado triste, para soñar contigo.
Y creo que me estoy queriendo demasiado poco, por quererte tanto.
Y fumando demasiado a pecho por no encontrarme con tus labios.

Y nunca volvés.

Y ya no sé del todo si aún tu risa es mi canción preferida, las veces que te pienso riendo con otros firmo guerras nucleares en las veredas de los barrios donde vivís.
Porque yo nunca supe amar sin egoísmo, ni pude desear la felicidad en el amor si no era mutua.

Si la guerra era tu nombre, cualquier paz era un campo de batallas.

Así de triste.
Como cuando descubrís que Papá Noel son los padres. O recibís un correo sin posdata.

Así me encuentro.
Como cuando se desvanece la cicatriz que te recuerda la infancia.
Como observar que en el banco donde nos dimos el primer beso han puesto una rotonda, para que gire sin sentido buscando un amor que se han llevado otros labios.

Así de estúpido.
Como decir te quiero a un número que ya no existe. O hacer aviones de papel, por si venís y descubrís que ahora tengo miedo a volar.

Pero nunca volvés.
Y fumo.

11 de mayo de 2014

"Sobre eso no hay duda: es sincero con ella. Porque le cuenta cosas feas, cosas sucias, cosas terribles. Como si supiera que el amor de ella es capaz de aceptar ese lado negro de su ser, esa zona del diablo que nunca muestra a nadie totalmente."
Mario Benedetti.  
"Cualquier movimiento mata algo. Mata el lugar que se abandona, el gesto, la posición irrepetible, algún anónimo organismo, una señal, una mirada, un amor que volvía, una presencia o su contrario, la vida siempre de algún otro, la propia vida sin los otros."

Roberto Juarroz