18 de diciembre de 2014

Era demasiado amor.
Demasiado grande, demasiado complicado, demasiado confuso, y arriesgado,
y fecundo, y doloroso.
Tanto como yo podía dar,
más del que me convenía.
Por eso se rompió.
No se agotó, no se acabó, no se murió,
sólo se rompió,
se vino abajo como una torre
demasiado alta, como una apuesta demasiado alta, como una esperanza demasiado alta.

— Castillos de cartón, Almudena Grandes

1 de diciembre de 2014

Hace justo siete meses te fuí a buscar a la terminal, estuvimos hablando y esperándonos un montón: nos reíamos de todo y de todos y escuchando músiquita inventamos nuestra propia canción. Que rápido pasa el tiempo y como cambian la cosas en tan poco.
Me doy cuenta que siempre te quise, que siempre te he querido. Ese día que te vi en la estación y desde antes, creo que desde antes que te mirara por primera en la vida, allá hace ya tanto, antes de conocerte, siempre fuiste vos. Solo que todavía no lo sabia.

1 de noviembre de 2014

Seis meses

Seis meses juntos y ya me parece una eternidad. Pero una eternidad en el buen sentido, no de esas infernales que te tocan por ser flor de hijo de puta. Aunque quizá me la merezco. Aunque quizá más adelante.

Seis meses juntos y créeme que aprendí exactamente cuando querés discutir en serio y cuando simplemente morís de ganas porque todo termine en la cama ¿o hay otra forma de solucionar una discusión?
Porque sé que si te hago una carita justo ahora te cagás de risa.

Ya sé que la vivo cagando. Que sos siempre el que le pone una onda bárbara y la rema, cuando yo lo único que quiero es cruzarme de brazos y dejarme llevar. Ya sé que por ahí no te valoro y pongo cara de culo cuando cocinás algo que no me gusta. Pero también entendeme; mi abuela me consintió hasta los 16. No es justificativo pero sirve como atenuante.

Me limito a escucharte y dejarte hablar. Es que no soy todo el año un carnaval. Aunque vos te reís de todo, incluso de mi humor que parece sacado de un mal guión de televisión.
Siempre quise un novio que se ría de mis chistes o que si se lo pido me acompañe a matar. Metafóricamente. (Aunque para mi este país tiene un par de negros de más).

Qué lindo que sos. Incluso callado y vomitándome furia en la mirada.

Y es que sí, yo también me pegaría un tiro en la frente con la misma pistola que a veces uso para matar. Todos tenemos un par de cosas en nosotros que le criticamos a los demás.

Qué lindo cuando decís que soy lo mejor que te pasó en la vida. Aunque tampoco me lo voy creer. Porque “en la vida” me parece demasiado, pero como mínimo te salvé el mes.

Hace poco entendí lo que sería vivir en un mundo sin vos. Que se puede seguir viviendo, obvio. Pero con la misma limitación de moverse sin una pierna, un brazo o con una sube en saldo negativo.

Y es que sí: te necesito, aunque me cueste reconocer. Y es que sí: soy un poco tuyo, aunque nunca quiera dejar de ser del todo de mí.

Y es que sí estoy enamorado de vos, cada día un poquito más. Como cada mañana cuando me despierto a tu lado y tengo tu beso incluso antes de los "buenos días".

Seis meses juntos y ya es nuestra eternidad.
Siempre te voy a amar. Y "siempre" significa para siempre.